ÁREAS DE CONSERVACIÓN

Ayudando a la protección escenarios naturales relevantes 

El compromiso de WCS con las áreas de conservación se refleja en un interés permanente con la protección de los valores naturales y culturales resguardados en ellas. Igualmente, en el apoyo financiero y técnico que brindamos para designar nuevas zonas de conservación o acompañar las existentes con respaldo técnico para su manejo y gestión efectivos.  

Hasta el momento, priorizamos sitios importantes para la conservación y su manejo efectivo. Esto incluye nuevas áreas protegidas públicas, privadas, OMEC , y territorios étnicos.   

Además, apoyamos a las instituciones públicas en el uso de tecnologías para la gestión de la información de presiones/amenazas y biodiversidad, en sistemas de áreas protegidas nacionales y regionales.  

Durante el 2024, identificamos más de 50 sitios de importancia para la conservación de la biodiversidad, 6 de los cuales están aplicando la ruta de declaratoria de áreas protegidas públicas; otras 20 están en proceso de designación como Reservas Naturales de la Sociedad Civil y 27 se encuentran priorizadas como OMEC, de las cuales 11 están en proceso de reporte (reconocimiento ante el Ministerio de Ambiente) y que equivalen a 12.483 hectáreas.  

Adicionalmente, 20 áreas de conservación hacen parte de acciones de manejo, entre las que figuran acuerdos de conservación, monitoreo de la biodiversidad y apoyo a territorios étnicos, que incluyen, entre otras cosas, procesos de restauración ecológica y desarrollo de instrumentos de planificación de sus territorios. 

Precisamente, frente a los territorios étnicos el apoyo se ha extendido a seis resguardos indígenas con la elaboración de sus planes de vida y monitoreo de valores bioculturales, entre otras acciones. Y, también, a por lo menos 10 consejos comunitarios, en el diseño de sus instrumentos de planificación o administrativos, en la ejecución de diagnósticos socioeconómicos, culturales y ambientales y en la firma voluntaria de acuerdos de conservación. 

Además, hemos contribuido con información científica para alimentar los criterios de designación de Áreas Clave para la Biodiversidad (KBA, por sus siglas en inglés), que son lugares muy importantes para la conservación del hábitat y las poblaciones de especies únicas. Al designar las KBA podemos generar estrategias de manejo que aseguren la defensa de las poblaciones más grandes e importantes de especies que están en riesgo, por los daños en sus hábitats. E identificar sitios vitales para ellas, que están geográficamente restringidos y, por lo tanto, en peligro de ser perdidos debido a actividades humanas insostenibles. Las KBA también pueden ser utilizadas por los gobiernos para guiar la expansión de las áreas protegidas y abarcar lugares importantes y relevantes. 

WCS también apoya en esas áreas la implementación de la tecnología SMART (Spatial Monitoring and Reporting Tool). Es una herramienta que logra facilitar la generación e intercambio de datos útiles entre las zonas conservadas, las oficinas regionales y centrales que las administran y otras entidades ambientales del orden nacional.  

Igualmente, permite identificar si una determinada zona de conservación está siendo afectada, entre otras cosas, por la ganadería, el manejo inadecuado de los residuos sólidos y el turismo no regulado. Con estos datos en línea se pueden tomar decisiones al planear eficazmente nuevos recorridos de prevención, vigilancia y control. Y generar datos de monitoreo sobre valores de biodiversidad de las áreas de conservación. 

Hemos utilizado SMART en todo el sistema de Parques Nacionales Naturales, así como en los departamentos donde tienen injerencia la Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Chocó (Codechocó) y la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER). De la misma forma, en algunos sectores de la Amazonia y el Caribe y en consejos comunitarios afrocolombianos, donde se fortalecen las capacidades locales en conservación y se promueve el desarrollo sostenible de estas comunidades.