JAGUAR

El jaguar (Panthera onca), el felino más grande de América, tiene en Colombia una presencia significativa. Su hábitat incluye ecosistemas por debajo de los 2,000 metros sobre el nivel del mar, como bosques tropicales, sabanas y manglares, con las mayores extensiones de su refugio ubicadas en la Amazonía y la Orinoquía. Estas regiones, aunque cruciales, enfrentan amenazas como la deforestación, la fragmentación del hábitat y la expansión de actividades humanas, que comprometen la conectividad ecológica y la viabilidad de sus poblaciones.

Las áreas del Caribe colombiano, por ejemplo, albergan poblaciones críticas del jaguar, debido al aislamiento y la degradación del entorno, lo que exige intervenciones urgentes como la consolidación de corredores ecológicos entre la Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía de Perijá.

En Colombia, se han identificado 497 zonas núcleo de conservación para el jaguar, pero solo el 15.6 por ciento de su distribución potencial está bajo algún tipo de protección formal.

Para abordar estas problemáticas, se han propuesto corredores biológicos y estrategias comunitarias en regiones como el Guaviare, promoviendo la convivencia sostenible entre comunidades locales y la vida silvestre. Estas medidas buscan garantizar la funcionalidad de los hábitats y la conectividad a largo plazo, esenciales para la conservación de esta especie sombrilla, que desempeña un papel crucial en el equilibrio de los ecosistemas colombianos.