Para la protección de la tortuga charapa, WCS ha venido trabajando de la mano con la comunidad de la vereda La Virgen, situada en Cravo Norte (Arauca), sobre el río Meta, en la creación de acuerdos de conservación y un plan de monitoreo y protección de individuos adultos en época de posturas, la cual se prolonga durante los primeros cuatro meses del año. Esto como parte de las líneas de acción del Proyecto Vida Silvestre (PVS).
Se han definido 40 kilómetros de playas para que sean monitoreados por un representante de 10 familias de la vereda, a quienes acompañan profesionales del PVS y WCS. Una labor que incluye la revisión de los nidos construidos por las tortugas y el seguimiento a su evolución hasta el nacimiento de los tortuguillos, alumbramiento que se produce, aproximadamente, dos meses después de cada postura.
Foto: Mauricio Correa / WCS Colombia
También tienen a cargo el reporte de los cambotes, expresión con la que han sido denominadas esas reuniones de decenas (o cientos) de futuras madres charapa en diferentes orillas del río, que salen a tomar el sol.
Todo este ejercicio de monitoreo voluntario acredita a sus protagonistas como los Padres Adoptivos de la Charapa.
Foto: Mauricio Correa / WCS Colombia
Uno de los resultados más significativos luego de esta labor comunitaria y científica es una disminución probada de la cacería de individuos adultos de charapa y del saqueo de nidadas durante la temporada reproductiva de la especie.
Foto: Javier Silva / WCS Colombia
Adicionalmente, se ha logrado visibilizar el territorio por medio de la creación del Festival de la Charapa, una actividad cultural que se realiza entre febrero y marzo de cada año y en la que se resalta el trabajo de la comunidad por la conservación de la tortuga y se expone regionalmente la importancia de su preservación.