La publicación muestra cómo identificar adecuadamente especies y contribuir con su manejo sostenible en el Pacífico y el Caribe colombiano. Incluye ilustraciones y rasgos distintivos que facilitan su identificación e información sobre nombres comunes, científicos y de ejemplares menos comunes que pueden aparecer ocasionalmente en las capturas.
Ilustraciones Iván Cortés
Por Javier Silva
En los mares de Colombia habitan 79 especies de tiburones y 65 especies de rayas, para un total de 144 especies de elasmobranquios. Los tiburones presentan una mayor diversidad en el Caribe, con 57 especies, mientras que en el Pacífico se han registrado 38. En el caso de las rayas, se han identificado 35 especies en el Caribe y 33 en el Pacífico.
Ambas costas comparten 16 especies de tiburones de gran tamaño y amplia capacidad de desplazamiento, así como 2 especies de rayas: la mantarraya (Mobula birostris) y el pez sierra (Pristis pristis).
Esta riqueza de tiburones y rayas, presente en dos costas y con características ecológicas diferentes, resalta la importancia de identificar correctamente a aquellos que interactúan con las actividades pesqueras, y generar información confiable que contribuya a su monitoreo y manejo.
Con ese propósito, Wildlife Conservation Society (WCS Colombia), la Fundación Squalus, la Sociedad Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ), la Dirección de Asuntos Marinos y Costeros (DAMCRA) del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, así como la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP), han lanzado la cartilla actualizada ‘Tiburones y rayas capturados incidentalmente en pesquerías de Colombia’, dirigida a facilitar la identificación adecuada de estos animales cuando caen de manera no intencional en pesquerías artesanales o industriales.
La edición es acorde al programa marino de WCS Colombia, que trabaja directamente con las comunidades, especialmente con pescadores artesanales del Pacífico, para promover prácticas de pesca responsables.
La guía fue elaborada por los investigadores Andrés Felipe Navia, de la Fundación Squalus, y Paola Andrea Mejía-Falla, de WCS Colombia, y está pensada para que se utilice incluso por personas sin formación especializada en biología.
El documento reúne las características de las especies registradas con mayor frecuencia en las capturas incidentales. Cada ficha presenta ilustraciones y rasgos distintivos para facilitar la identificación, además de información sobre nombres comunes y científicos, talla máxima, profundidad, distribución geográfica, estado de conservación y los tipos de pesquería con los que suelen asociarse. También incluye una sección dedicada a especies menos comunes que pueden aparecer ocasionalmente en las capturas, en bajos volúmenes o como descarte.
Aunque varias especies han sido registradas en pesca, alrededor de 29 especies de tiburones y 20 especies de rayas tienen mayor interacción con pesquerías artesanales y/o industriales. En ambos casos, las cifras no incluyen especies de aguas profundas, de más de 200 metros, debido a que en Colombia no existen pesquerías en estos ambientes.
Tablas de identificación para el campo
Como complemento, los autores actualizaron también las tablas de identificación de tiburones y rayas, diseñadas como una herramienta sencilla y práctica para facilitar el reconocimiento de las especies directamente en campo.
Ilustraciones: Iván Cortés
A través de una serie de características externas fáciles de observar, como la forma del cuerpo y de la cabeza, el número y la posición de las aletas, la longitud y forma de la cola o los patrones de coloración, entre otros, las tablas orientan paso a paso al usuario hasta llegar a la posible especie. Para cada una se presenta su nombre común y científico, se señalan otras características distintivas y se indica si está presente en el Caribe, en el Pacífico o en ambas regiones.
A diferencia de la guía, que reúne información más detallada sobre cada especie, las tablas están pensadas para una consulta rápida. Su formato reducido e impresión en material resistente facilitan su uso durante faenas de pesca, desembarcos, jornadas de monitoreo y demás espacios donde se requiera identificar y registrar tiburones y rayas de manera ágil y confiable.
Promueve buenas prácticas de pesca
En Colombia, el uso de artes de pesca multiespecíficos genera capturas incidentales. Estas capturas se destinan principalmente al consumo local de carne y al uso de aceite de hígado, dependiendo de la especie.
Por esta razón, la guía quiere fortalecer los programas de monitoreo, apoyar la implementación de buenas prácticas para la liberación, contribuir al cumplimiento de los instrumentos de política pública y servir de apoyo tanto a investigaciones científicas como a estudios participativos con las comunidades.
Una recomendación incluida en el documento es liberar siempre con vida los ejemplares capturados y dar prioridad a las hembras preñadas y a los juveniles. La medida responde a las características biológicas de buena parte de estos animales, entre ellas su crecimiento lento y madurez tardía, que los hacen más vulnerables que otros peces.
Ilustraciones: Iván Cortés
Para ello, la guía también incluye información sobre el estado de conservación de cada especie, tanto en Colombia como a nivel mundial, y señala cuáles están incluidas en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), un acuerdo internacional que busca evitar que el comercio ponga en riesgo la supervivencia de las especies.
Esta información se presenta con fines educativos y de consulta. Sin embargo, es importante señalar que en Colombia está prohibida la pesca y comercialización de tiburones y rayas marinas, así como de sus productos y subproductos.
Paola A. Mejía explica que este trabajo editorial actualiza y amplía la publicación realizada en 2011 por los mismos autores, que incluía únicamente especies del Pacífico colombiano. “Se espera que la guía y las tablas faciliten a quienes recopilan o registran información pesquera en el país, la correcta identificación de las especies de tiburones y rayas y el registro confiable de sus capturas”.
Agrega Paola Mejía que estas herramientas también pueden servir de apoyo para la identificación y el registro de especies durante monitoreos de biodiversidad: “una correcta identificación y un registro confiable de las especies son fundamentales para la toma informada de decisiones sobre su manejo y conservación en Colombia”.
El desarrollo del documento contó con el apoyo del proyecto Save the Blue Five, implementado por la Comisión Permanente del Pacífico Sur, Conservación Internacional y Fundación MarViva, y con la financiación del Ministerio Federal Alemán de Medio Ambiente, Acción Climática, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMUKN), a través de la Iniciativa Climática Internacional (IKI). También fue respaldado por WCS Colombia, mediante financiación de OceanKind, 30x30 Ocean Accelerator, Norad (Norwegian Agency for Development Cooperation- Fish for Development programme) y Bezos Earth Fund.