UNC TATAMÁ-FARALLONES-MUNCHIQUE

UNC Tatamá-Farallones-Munchique-2016

En el año 2016, Conservamos la Vida realizó muestreos a lo largo de la cordillera Occidental (Chocó, Valle del Cauca, Cauca) y evaluó los patrones de ocupación del oso andino en dos escalas de trabajo: una escala de uso de hábitat (de un kilómetro cuadrado) y una escala de paisaje (de 16 kilómetros cuadrados). Los principales resultados encontrados mostraron que el oso andino tuvo una ocupación media del 54 por ciento en el sector analizado.

El análisis señaló entonces que tanto la cantidad de hábitat natural remanente en el entorno inmediato de los osos, así como la presencia de ganadería extensiva, afectan la probabilidad de ocupación de manera negativa, lo que implica que cuando se combina una menor cantidad de hábitat para el oso y una mayor presencia del ganado, la aparición del mamífero disminuye en el paisaje.

Para diagnosticar el paisaje donde se han presentado conflictos, se realizaron a lo largo de los departamentos mencionados más de 500 encuestas en áreas de sobreposición de la distribución del oso y las actividades productivas.

De esta caracterización se encontró que, en general, para el año 2016, menos del 2 por ciento de todos los encuestados expresaron haber tenido interacciones negativas con el oso andino.  

A partir de estos resultados, se priorizaron siete localidades para la ejecución de las intervenciones de manejo, con base en los daños causados, el impacto de las actividades productivas sobre la pérdida de hábitat, la fragmentación en la conectividad y, por consiguiente, la presencia del oso andino y de actividades productivas que podían estar amenazadas.

Foto: Jhonattan Vanegas

También se tuvo en cuenta el orden público, los tipos de manejo productivo y la disposición de las familias para el cambio de rubro y/o manejo.

Las localidades seleccionadas fueron El Águila, Lobo Guerrero, Bolívar, El Dovio, Dagua (Valle del Cauca) y El Tambo, en el departamento del Cauca.

Por razones de orden público, la alianza Conservamos la Vida actualmente ha desarrollado actividades de concertación e implementación de acciones solo en El Águila, Dagua (Valle del Cauca) y El Tambo (Cauca).

UNC Tatamá-Farallones-Munchique-2021

En el 2021 se realizó un nuevo monitoreo de ocupación de oso andino en la UNC Tatamá-Farallones-Munchique.

Se encontró que la ocupación del oso andino aumentó del 52 por ciento en el 2016, al 76% en el 2021. Esto indicó que, a mayor proporción de hábitat natural, hay mayor ocupación del oso andino.

En ambos periodos de muestreo los sitios con mayor detección fueron aquellos donde había presencia de plantas consumidas por el oso como puyas (Puya), palmas (Arecaceas), arbustos con frutos (Moraceas) y iconias (Melastomataceas).

Con respecto a la caracterización del paisaje de conflicto, desde el año 2017 se han realizado más de 170 encuestas en diferentes precios en la UNC Tatamá-Farallones-Munchique, con el fin de identificar eventos de conflicto entre osos andinos y ganado, e identificar variaciones en algunos indicadores de manejo y tolerancia mediante índices de vulnerabilidad, económicos y de percepción.

Foto: Jhonattan Vanegas

Entre el 2019 y 2022 se reportaron daños al ganado en las localidades de El Águila y Dagua-Anchicacyá, por pumas (Puma concolor).

Desde entonces, se ha intensificado el acompañamiento y capacitación al personal de Parques Nacionales Naturales, para que pueda responder oportunamente y asesorar a las comunidades campesinas frente a este tipo de eventos.

Respecto a los indicadores en los predios, desde el 2022, y para la localidad de El Águila, la vulnerabilidad ha disminuido gracias a las acciones de manejo implementadas en la zona.

Y aunque la vulnerabilidad económica en algunos predios es alta, la dependencia al ganado no tiene mayores repercusiones en esta zona, porque la economía depende principalmente del café. 

Por su parte, los indicadores de tolerancia han mostrado que para todas las localidades de esta UNC, la percepción hacia el oso andino ha sido positiva.