INICIATIVAS PRODUCTIVAS

Uno de los objetivos principales del Proyecto Vida Silvestre es la conservación de la biodiversidad, pero, sin olvidar a las comunidades que comparten territorio con esos recursos biológicos.

Esta línea de acción promueve entre los habitantes de las regiones donde el PVS hace presencia, actividades productivas que garantizan el bienestar humano, mitigan la pobreza y fomentan el uso sostenible de los recursos naturales.

Una de las estrategias para lograr esto último es mejorar las prácticas agrícolas, diversificar la economía, impulsar la inclusión social y la reducción de las vulnerabilidades frente al cambio climático y la degradación ambiental.

Esto se logra a través de la adopción de técnicas agroecológicas, la implementación de sistemas productivos sostenibles, la promoción de mercados justos y el desarrollo de bioproductos, para generar beneficios económicos, entre ellos, mayores ingresos y ahorro familiar. Así mismo, es posible el fortalecimiento de la seguridad alimentaria, la biodiversidad y la resiliencia ecosistémica.

La participación de los habitantes es equitativa e inclusiva, con un enfoque de género.

Hasta el momento, se han impulsado 214 iniciativas productivas, que abarcan 55 predios entre los 3 paisajes del PVS.

Entre estas iniciativas encontramos la producción de alimentos para consumo familiar, representada en 2479 metros cuadrados de áreas productivas.

38.87 hectáreas en producción de otros cultivos, como frutales, cacao agroforestal, mango y plátano. Y se apoyan cuatro emprendimientos comunitarios productivos en biopreparados, plántulas, aromáticas deshidratadas y moriche.

Foto: Danilo Pulido

A través de las implementaciones, se producen más de 4000 kilogramos de alimentos para el autoconsumo, que han permitido un ahorro, por la eliminación de alimentos cultivados, de más de 18 millones de pesos.

Igualmente, se obtienen ingresos superiores a 40 millones de pesos por la venta de plantas e insumos, entre los que figuran abonos.

A esto se suman las energías alternativas sostenibles, que engloban la instalación de biodigestores,  cocinas ecoeficientes y la consolidación de 7 comunidades energéticas, ya reconocidas formalmente, que producen su propia electricidad para mantener y crecer sus emprendimientos, y continuar con su papel en conservación.