Orinoquía

Trabajamos en la Orinoquia porque es una región de importancia por su diversidad biológica y su funcionalidad ecológica. Aquí hay diversidad de ecosistemas, que van desde páramo, en el nororiente, hasta sabanas al oriente. En esta transición hay zonas de piedemonte, llanuras inundables y, en el centro, la altillanura. Actualmente, las sabanas y la altillanura están cambiando debido a la introducción de especies y nuevas prácticas productivas. En la región aún se encuentran áreas conservadas pero estas presentan baja representatividad en el marco de  figuras de protección.

Desafíos de conservación

El reto de conservación se refiere a las necesidades de subsistencia que llevan a que las comunidades aprovechen los recursos naturales, por lo que se pretende fomentar un manejo de la biodiversidad que permita continuar conservando y protegiendo los elementos de los ecosistemas naturales. Por esta razón, es importante que las comunidades locales y gremios de pescadores, forestadores y los gobiernos, participen en la toma de decisiones sobre las acciones que deben ocurrir en su territorio y los mecanismos para lograr la protección de dichos recursos, acordando maneras de aprovechamiento

Enfoque de conservación

Trabajamos para lograr disminuir las presiones sobre la biodiversidad. De igual manera,  por la restauración de hábitats naturales; la generación de corredores estructurales  -capacitando y apoyando la implementación de sistemas productivos amigables (principalmente reconversión ganadera y manejo del fuego)-, la creación de reservas de la sociedad civil y otras figuras de protección. Buscamos suscribir acuerdos voluntarios para la conservación, con propietarios de predios y comunidades que se muestren comprometidas con la preservación de la biodiversidad, enfocando todas las acciones a cinco especies amenazadas de la región consideradas especies paisajes; es decir, que las acciones que se desarrollen para estas especie se espera beneficien a la biodiversidad en el paisaje.